Fuente: http://www.demainonline.com/2012/06/19/le-jihad-par-le-c/

Rabat. – En el host de Fadak, una cadena chiíta de Londres, un presentador lee el texto de un debate publicado en un sitio sunita entre un yihadista y un sheikh wahhabita. El primero tiene dudas que intenta resolver el segundo citando una fatwa.

La discusión gira en torno al ano de los yihadistas. Quien realiza la consulta, fue persuadido por un mentor de una nueva técnica de ataque. Consiste en alojar en el interior de su cuerpo varias cápsulas de explosivo que serán explosionadas en el momento oportuno, introduciéndoselas por el trasero. Pero para esto, el aspirante a muyahid debe someterse a un entrenamiento especial con el fin de ampliar el diámetro de su orificio posterior.

La duda religiosa que se plantea ante la operación de martirio es la siguiente: ¿es lícito permitir que otro hermano realice el “favor” de ampliar el orificio con el fin de que las cápsulas accedan más fácilmente?

Contra toda expectativa, el sheikh suní wahabí, contesta que “facilitar el acceso a su parte posterior” es pecado, aunque en este caso dado que hay “una intención sincera” y el objetivo es legítimo, esta práctica es perfectamente factible. Por la gloria de Alá…

Si esta fatwa es cierta (cosa que dudo), significa que el tiempo de los sheikhs y ulemas obtusos y conservadores, que no quieren variar la interpretación de los textos sagrados, la hemos dejado atrás.