Durante la tarde de ayer, en diversas webs yihadistas y lugares radicalizados de redes sociales, se publicaron entradas lamentando la operación antiterrorista llevada a cabo por el servicio de inteligencia jordano, en la que se detuvo a 11 personas como presuntos miembros de una célula afín a Al Qaeda.

Los portales de Internet, calificaban la acción policial como un montaje u “operación bajo bandera falsa” argumentando que los detenidos son inocentes y víctimas de una conspiración orquestada desde los estamentos oficiales.

Con el nombre operativo de “Segundo 11-S”, se habían preparado toda una serie de atentados, en alusión a otra serie de ataques similares que tuvieron lugar en 2005. Los integrantes de la célula estaban organizando desde principios de junio una serie de atentados coordinados de forma sucesiva en centros comerciales, sedes diplomáticas y zonas residenciales. Con los que esperaban aterrorizar a los ciudadanos jordanos creando tal inseguridad y caos que llevase a iniciar revueltas en toda Jordania.

El grupo había realizado reconocimientos y visitas a los diferentes objetivos, para determinar la idoneidad de cada tipo de ataque que realizarían en función de la morfología de los lugares: toda una serie de coches bomba, colocación de artefactos explosivos, ametrallamientos, ataques con morteros y acciones suicidas.

En las semanas de preparación y adiestramiento, habían llevado a cabo pruebas con diferentes muestras de explosivos, contactando previamente por Internet con instructores de Al Qaeda en Irak para adquirir los conocimientos sobre su uso y manejo. Ante el éxito obtenido durante los ensayos, compartieron sus conocimientos a través de la red con otros  grupos radicalizados.

Finalizando los comunicados con lamentos por la captura y falsa acusación de inocentes musulmanes y todo tipo de alabanzas para los muyahidines que defienden la causa de Allah en los diferentes frentes de la ummah.