En una página de Facebook vinculada con Al Qaeda en el Magreb Islámico, se publicó el martes 12 de marzo un texto procedente de la cuenta de Twitter del sheikh Abu Saad, sobre las condiciones que han de reunir los líderes muyahidines:

El entusiasmo en los reclutas que se entrenan para luchar por la yihad es saludable, pero deben ser conscientes de que Allah solo quiere el bien para ellos, por eso no han de acabar su formación hasta que sea completa, sin dejarse llevar por su impaciencia.

Quienes alcancen la categoría de muyahid no deben ser débiles pues deberán sortear múltiples trampas del enemigo, sin que haya lugar a excusas ni arrepentimiento.

La experiencia de las organizaciones yihadistas y sus difíciles circunstancias no permiten que se puedan reducir las exigencias para los puestos de responsabilidad. A partir de aquí no hay que precipitarse en la distribución de los puestos de mando sin antes comprobar la sinceridad y fuerza de los combatientes con ejemplos significativos dentro de las múltiples pruebas a las que se ven sometidos.

Funciones líder grupos yihadistas

La falta de líderes en diferentes posiciones de las organizaciones no se debe a la falta o escasez de soldados sino en particular a la falta de aptitudes. Por la naturaleza de los grupos yihadistas movidos por una fe inquebrantable y por la yihad en particular, nuestros enemigos intentan destruirnos para producir una escasez de personal.

Los primeros objetivos son los líderes, expuestos al sacrificio más que el resto de los muyahidines, teniendo que demostrar su espíritu de sacrificio más que el resto, dejando de lado cuanto aman.

En los grupos yihadistas no hay diferencias entre su líder y el resto de combatientes ya que cada parte está dispuesta a colaborar para llevar a buen fin la causa de la yihad, sin que tengan en cuenta sus intereses personales.

Los líderes están dispuestos a transmitir a sus soldados toda su experiencia, conocimiento y habilidades para que lleguen a lo más alto. Los soldados aprenden insistentemente para llegar a convertirse en poco tiempo en líderes de segunda fila para que en caso de faltar el líder poder dirigir sus funciones de forma eficaz.

De esta manera los nuevos líderes acumulan la experiencia, habilidades y competencias de los líderes ya fallecidos, con el resultado de unos excelentes resultados en el desempeño de su trabajo.

Se trata de grupos de resistencia en los que la configuración gradual de sus líderes es continua, sin que se interrumpa la compensación o sustitución de los mismos y eso es lo que impresiona al enemigo.

Los muyahidines no compiten por alcanzar los puestos de mando por los que no están interesados, pero su sinceridad y las condiciones que impone el campo de batalla de la yihad, les preparan para llegar a ser líderes.

Los profesores en los frentes de la yihad han de ser la humildad y la paciencia, llevando a cabo los procesos de enseñanza de forma tranquila y sutil. Ya que no existe ninguna escuela o universidad para instruir a los líderes, estos han de salir de los campos de batalla.