El CEEC (Centro de Estudios Estratégicos de Cataluña) publicó un breve artículo en catalán el martes 7 de mayo con el título “Catalanes desacomplejados en la operación militar de Mali”:

Catalans a Mali

http://www.ceec.cat/catala/articles/catalans-desacomplexats-en-loperacio-militar-a-mali/

Con el siguiente texto (traducido): “Una serie de catalanes de la Cataluña Norte y algun oficial de la legión extranjera (nacido en el Principado) se han fotografiado esta semana con la señera en el teatro de operaciones de Mali.

Con este hecho han roto uno de los tópicos más extendidos: que los catalanes no servimos para la milicia, para el ejército, y que no hay vocación militar en Cataluña.

Hoy día en Cataluña hay militares catalanes en el ejército español, ya que no han podido desarrollar su vocación en Cataluña, así como también en el ejército francés, en los Marines norteamericanos y en las fuerzas de autodefensa de Israel, entre otros”.

Al considerarse aludido el autor del presente blog, me permito dar mi opinión desde este modesto rincón, pidiendo disculpas por adelantado al romper la línea habitual de contenidos. He intentado mantener la calma y no darle mayor importancia a un hecho que considero anecdótico, pero no ha sido posible.

Señores/as del CEEC:

Después de haber nacido en un lugar de los que ustedes denominan “Països Catalans”, y haber servido con la mayor lealtad que me ha sido posible en unidades policiales y militares españolas, de lo cual me siento profundamente orgulloso. Me abochorna su pretenciosa actitud del supuesto menosprecio de las cualidades castrenses de las personas nacidas en Cataluña, a la vez que me ofende la explicación de que ante la falta de un ejército propio, algunos hayan tenido que elegir la alternativa de defender otras banderas.

Tienen ustedes una clamorosa falta de respeto hacia aquellos que visten honorables uniformes y que sin dudarlo, los han defendido tan dignamente como el que más. Se les ve el plumero con sus argumentos rastreros y con un tufillo político que deja mucho que desear.

Quizás algún día les envíe una fotografía de un servidor, de cuando prestaba servicio por esos mundos de Dios en la que junto a otros buenos camaradas enarbolábamos sonrientes una bandera del Atlético de Madrid desde un rincón del mundo.

Honor y gloria a todos los que cayeron por el camino.