Originario del norte de Argelia donde nació el 1 de junio de 1972, Mokhtar Belmokhtar también conocido por Khaled Abu Abbas, se trasladó a Afganistán a los 19 años, perdiendo el ojo izquierdo en combate y consiguiendo crear importantes lazos con otros yihadistas. Tras su regreso a las filas del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) en Argelia, se dedicó a promover junto a otros jóvenes líderes la evolución del grupo terrorista a convertirse en una franquicia de Bin Laden denominada Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

Esta efímera victoria de Belmokhtar contra las propuestas inmovilistas de los veteranos dirigentes del GSPC, se truncó tras envar al mando central de Al Qaeda su propuesta para liderar el nuevo grupo AQMI, a lo que aspiraba junto con otro joven líder emergente llamado Abdemalek Droukdel. La derrota a sus aspiraciones de mando, propició que un Belmokhtar decepcionado cambiase su escenario de acción, trasladándose a la zona del Sahel para dirigir una de las katibas (secciones) en el flanco sur de AQMI.

Mokhtar Belmokhtar

Mokhtar Belmokhtar

Consiguió hábilmente consolidar su posición al contraer matrimonio con la hija de uno de los principales líderes tribales de la zona, así como involucrándose en el control de buena parte de las rutas de los contrabandistas y traficantes de drogas, armas y personas. Todo esto le facilitó mantener una actitud desafiante y despectiva hacia los jefes formales de la organización terrorista, a los que se permitía el lujo de ignorar e incluso contradecir desde su feudo sureño. Entrando de forma inexorable en una espiral de disensiones y enfrentamientos con los otros responsables de AQMI en el sur que actuaban lealmente con Droukdel.

El accidente de tráfico que se produjo entre Gao y Tombuctú en septiembre de 2012 en el que murió el jefe de AQMI en el Sahel Nabil Makhloufi, alias Nabil Abu Alqama, supuso un punto de inflexión, al ser nombrado nuevo emir Jemal Oukacha, alias Yahya Abou El Hammam. Un nuevo revés para las aspiraciones de mandato de Belmokhtar, quien por otra parte no debería haberse sorprendido ante tal elección, ya que su trayectoria no era para esperar muestras de confianza de Droukdel, al que como emir de AQMI no había hecho más que despreciar.

La opción estaba clara, no cabía más alternativa que romper cualquier vínculo con AQMI y fundar su propia organización. Teniendo claro que contaba con la lealtad de los hombres bajo su mando, Belmokhtar anunció a principios de diciembre de 2012 la creación de un nuevo grupo, “los firmantes con sangre” (https://monitorys.wordpress.com/2012/12/12/aqmi-escision-previsible/) para demostrar su valía a todos aquellos que durante tanto tiempo no le tuvieron en cuenta.

Abdemalek Droukdel

Abdemalek Droukdel, emir de AQMI

Algunos analistas y estudiosos del tema dudaron de la veracidad de esta ruptura, considerando que pudiera tratarse de una maniobra estratégica de AQMI. Cuando se inició la Operación Serval en el norte de Mali con el fin de expulsar a los diferentes grupos yihadistas de toda la región de Azawad, tras la entrada de las tropas francesas y africanas en la localidad de Tombuctú, en un edificio que habían ocupado los responsables de AQMI en la zona, la agencia The Associated Press recuperó abundante documentación del grupo terrorista. Encontrando una carta de 10 páginas fechada el 3 de octubre de 2012, dirigida a Belmokhtar, en la que los 14 miembros del Consejo de la Shura (mando central) de AQMI se lamentan amargamente de sus constantes indisciplinas y desaires.

Tras ser autentificada por tres expertos, la semana pasada se hizo público el contenido de esta carta tanto el original en árabe como una traducción en inglés (interesados en el PDF solicitar a este blog o perfil BASIC de Twitter), destacando entre sus contenidos el reproche de que durante su etapa de mandato, la katiba de Belmokhtar no había sido capaz de llevar a cabo ni una sola operación espectacular, a pesar de contar con personal preparado, armas y equipamientos adecuados y objetivos significativos a su alcance.

Planta de gas In Amenas

Planta de gas de In Amenas (Argelia) durante el secuestro

Quizás por sentir su ego herido, en los primeros meses desde la creación del grupo de los firmantes con sangre, se han producido dos acciones altamente letales que se saldaron con la muerte de 101 personas. El asalto de la planta de gas “In Amenas” al este de Argelia, perteneciente a la multinacional BP, apenas cinco días después del inicio de la Operación Serval en Mali, tomando unos 600 rehenes y ejecutando a 37 de los 38 rehenes extranjeros: británicos, franceses y norteamericanos. Y en segundo lugar, los hechos que se produjeron el pasado 23 de mayo cuando de forma simultánea el grupo de Belmokhtar lanzó un camión cargado de explosivos contra una mina de uranio en Arlit (Níger) propiedad de una empresa francesa y casi 100 Km más al sur atacaron un campamento militar con el apoyo del grupo terrorista MUJAO, resultando muertos 21 soldados.

No parece que sean coincidencias los hechos de que In Amenas sea la provincia natal de Abu Zeid, antiguo rival de Belmokhtar y que mandaba otra de las katibas de AQMI en el Sahel y un fiel seguidor del mando central en Argelia, así como que Arlit fuese la zona en la que en 2010 Abu Zeid llevó a cabo su acción más audaz al capturar siete rehenes extranjeros, entre los que se encuentran cuatro ciudadanos franceses que aún permanecen secuestrados ¿casualidades?

Más bien parece tratarse de una demostración de poder y capacidad de ataque para diferentes destinatarios:

– Para los jefes de AQMI que no han sabido valorarle y no le tuvieron en cuenta más que para reprocharle cosas como no enviar los informes económicos mensuales, no responder a sus llamadas telefónicas, no acudir a reuniones concertadas o airear los trapos sucios de la organización en Internet.

– Al mando central de Al Qaeda ante quienes Belmokhtar se muestra como un eficaz jefe yihadista.

– Para los gobiernos occidentales y de los países africanos, como un peligroso líder de la yihad global.

Minas de uranio en Arlit (Níger)

Minas de uranio en Arlit (Níger)

En la carta también se reprocha a Belmokhtar no haber seguido las directrices para el cobro de los rescates de rehenes, negociando por su cuenta en casos como el del diplomático canadiense Robert Fowler, así como otros secuestrados europeos para quienes tenían estipulada la cantidad de liberación de 3 millones de € y en algunas ocasiones no se obtuvieron más que 700.000. Así como no dedicar el dinero a la compra de armas y equipamiento que permitiese nuevos ataques (por si a alguien le quedaba alguna duda sobre el destino de los rescates entregados a los terroristas).

El contenido de la carta, en un tono condescendiente y amargo, intenta transmitir como han procurado por todos los medios recuperar al “hijo descarriado” teniendo mucha paciencia con sus insultos y desprecios, perdiendo sus esperanzas de enderezar a quien se torció y calificando la relación como “una herida sangrante”.